Se acerca el verano y con él despiertan las ansias de disfrutar al aire libre con la familia y amigos. Si dispones de una terraza, es probable que te conviertas en el anfitrión de la temporada. Y para atender a las visitas, nada mejor que una barbacoa. Aunque no tengas espacio para construir una fija o de obra, siempre puedes optar por una barbacoa móvil, mucho menos aparatosa y fácil de guardar cuando acabe el buen tiempo.

Esta una opción muy práctica, pero no por ello debes comprarla de manera impulsiva. En el mercado existen diversidad de modelos, con precios sensiblemente dispares y por eso queremos ayudarte a elegir la que mejor se adapte a tus necesidades. La primera decisión que deberás tomar es el tipo de combustión que prefieres, pues cada una tiene sus pros y contras. Las barbacoas de carbón son las favoritas de muchos personas, por el sabor que imprimen a la comida. Por otra parte, la de gas son muy rápidas y reducen los tiempos de cocción.

Pero analicemos en detalle cada una de ellas.

Barbacoas de carbón

Muchos profesionales defienden la superioridad del carbón por las elevadas temperaturas que alcanza –cerca de 500° C–. Esto favorece el ya mencionado toque ahumado que se asocia a las comidas al aire libre.

Por lo general, las barbacoas de carbón están equipadas con ruedas, o soportadas por mesas con ruedas, que facilitan su traslado.

Pero no todo son ventajas, porque se requiere de mucho tiempo para alcanzar las altas temperaturas que las distinguen y no se puede garantizar una distribución homogénea del calor. Además, la combustión del carbón genera mucho humo y olores molestos.

Finalmente, está el tema de los suministros, pues necesitas tener a mano una provisión de carbón, y aunque es fácil de encontrar en tiendas, a la larga resulta más costoso que el gas.

Barbacoas de gas

Estos equipos suelen ser un poco más caros pero han ganado popularidad porque son más versátiles, pues tienen una doble función, como barbacoa y rustidera, con control de temperatura para cocciones lentas. Alcanzan también altas temperaturas (unos 300°C) y se accionan de manera inmediata, con solo pulsar un botón y esperar cinco minutos.

Entre sus ventajas destacan su escasa producción de humo, lo cual las hace ideales para terrazas en pisos de ciudad, pues no molestarás a los vecinos. A pesar de ello logran otorgarle un ligero sabor ahumado a las comidas.

Al momento de limpiarlas, agradecerás haber tomado esta decisión, pues al no producir cenizas, se asean en un santiamén.

Por lo general, suelen estar equipadas con una tapa metálica, que permite convertirla en una suerte de horno y reducir los tiempos de cocción.

Puedes elegir modelos dotados de grill, plancha o piedra de lava. En todos los casos, los quemadores estarán ubicados debajo de esas superficies, evitando que el gas tenga contacto directo con la comida.

Obviamente, vas a requerir una instalación de gas para ponerla en funcionamiento y te recomendamos que consultes a un profesional, pues él podrá ayudarte a realizar las conexiones necesarias, evitando cualquier riesgo por fugas o fallas.